Punto de fusión
Se llama punto de fusión al grado de temperatura en el cual la materia en estado sólido se funde, es decir, pasa al estado líquido. Esto ocurre a una temperatura constante y es una propiedad intensiva de la materia, lo cual significa que no depende de su masa o de su tamaño: la temperatura a alcanzar será siempre la misma.
En algunos casos el punto de fusión tendrá valores de temperatura negativos: esto significa que a partir de esa temperatura una sustancia congelada retornará a su fase líquida inicial.
En algunos casos el punto de fusión tendrá valores de temperatura negativos: esto significa que a partir de esa temperatura una sustancia congelada retornará a su fase líquida inicial.
La fusión, por lo tanto, es un proceso de cambio de fase (sólida a líquida) que opera a partir de la introducción de energía calórica al sistema o a la sustancia, logrando así que los átomos se muevan con mayor vigor y venzan la estructura rígida y fluyan.
Es un proceso muy usual en la industria metalúrgica, por ejemplo, en donde los minerales y metales son fundidos para darles una forma específica antes de permitirles recobrar su solidez (al enfriarse y perder el calor introducido).
Punto de ebullición
Similar al punto de fusión, el punto de ebullición es aquella temperatura a la cual las moléculas de un líquido vencen su estructura y emprenden la forma gaseosa. Es lo que ocurre, por ejemplo, al hervir agua y transformarla en vapor. Esta temperatura se ve influenciada fuertemente por la presión, la masa molecular de la sustancia y el tipo de fuerzas intermoleculares a vencer (polaridad, covalencia, etc.).
Sin embargo, el punto de ebullición no puede incrementarse al infinito. Se alcanza eventualmente la temperatura crítica, por sobre la cual no existe una fase líquida identificable, ya que la densidad de la fase gaseosa aumenta conforme a la presión. Así, cada material presentará su punto de ebullición, conforme a la naturaleza y comportamiento de sus moléculas. De la misma forma el cambio del estado gaseoso a líquido se le denomina condensación.
Sublimación
La sublimación es un proceso que se da cuando una sustancia en estado sólido pasa al estado gaseoso (sin necesidad de transitar por la fase líquida). La palabra “sublimación” proviene del verbo latino sublimare que quiere decir “elevarse”, “colocarse en una elevada posición” o “remontarse hacia lo alto”.
La sublimación, como decíamos, es el paso directo de una sustancia sólida al estado gaseoso sin pasar por la fase líquida. El proceso inverso es conocido como “sublimación inversa o regresiva” y consiste en solidificar nuevamente ese gas obtenido, sin pasar por el estado líquido.
Con frecuencia, ambos procesos se utilizan para la destilación o purificación de ciertas sustancias sólidas. Para realizarlo se utiliza un sublimador: un recipiente especial que calienta la sustancia sólida hasta que pasa a la fase gaseosa.




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