Sustancias puras
Las sustancias puras son aquellas formas de la materia homogénea, cuya composición química es fija y definida, o sea, no varía, sin importar las condiciones físicas en que dicha materia se encuentre. Dicho de otro modo, se trata de materia que permanece químicamente inalterada en sus distintos estados de agregación, dotada de propiedades singulares y características.
Las sustancias puras son, entonces, lo contrario de las mezclas, y por lo tanto no pueden ser descompuestas en sustancias más simples a través de ningún método ni medio físico. Además, poseen características físicas constantes y fijas, como densidad, punto de ebullición, etc., y muchas de ellas se pueden reproducir a una temperatura y presión dadas.
Un claro ejemplo de ello es el agua, simple y abundante, que puede darse en forma líquida, gaseosa o sólida, pero siempre estará compuesta por los mismos elementos químicos y siempre responderá igual a las mismas condiciones de temperatura y presión. En cambio, si le añadimos sal, azúcar y otras sustancias, alteramos sus propiedades físicas y ya no es una sustancia pura.
Tipos de sustancias puras
Existen dos tipos de sustancias puras, diferenciadas entre sí a partir de su composición atómica:
- Sustancias simples (elementos). Aquellas sustancias puras que están hechas de un único tipo de átomos, o sea, cuyas moléculas están compuestas del mismo elemento. Por ejemplo, el helio (He) o el oxígeno (O2).
- Sustancias compuestas. Aquellas sustancias puras que están compuestas por repeticiones de una misma molécula, pero formada de dos o más tipos de átomos. Por ejemplo, el agua (H2O) o el dióxido de carbono (CO2).








No hay comentarios:
Publicar un comentario